Un disco independiente para un artista de la misma índole. Luiz Brasil es una de esas figuras de segundo plano, a la sombra, pero imprescindible para que un proyecto continúe. Ha trabajado con los grandes del panorama brasileño tales como Caetano Veloso, Gal Costa, Gilberto Gil, Maria Bethânia, Marisa Monte, Moraes Moreira, Mar Revolto, Skank, Beto Guedes, y un largo etcétera. Últimamente era integrante de la banda de Cássia Eller, pero, tras su fallecimiento, "me quedé en el ocio, nunca me había separado de nadie así, tan súbitamente. Eso provocó que tuviera tiempo para hacer cosas mías". Se encargó de firmar la dirección musical del show "Acústico MTV" de la cantante.
Han pasado varios años desde que comenzó su carrera artística profesional y es, recién, cuando Luiz Brasil lanza su "Brasilêru" (Brasa Discos). "Nunca había sentido esa necesidad de publicar mi propio trabajo -dice el guitarrista bahiano- porque siempre consideré lo que hice para trabajos de otros artistas como si fuese mío. Sólo ahora percibí que podría haber comenzado años atrás. De ahora en adelante quiero hacer un CD cada año", revela el artista.
Tan sólo ocho canciones componen este disco que combina el chorinho, samba, batidas nordestinas y jazz. Pero no nos engañemos, puesto que cada uno de los temas superan los cinco minutos de duración. Un disco de "música instrumental; no es un disco de guitarra o violão simplemente" -afirma Brasil- "es un trabajo donde no me preocupé mucho de los ritmos".
Todos los temas -excepto dos- están compuestos por el propio protagonista, quien invitó a 26 amigos en total para participar en su disco de estreno. Entre ellos, Marcos Matias, Carlos Malta, Ryuichi Sakamoto, su hermano Mou Brasil, su hija Tamima o integrantes de Nação Zumbi.